Utilizamos el bronce por su antigua conexión con el mar.

En primer lugar, no mira al pasado con melancolía, sino con innovación. Queríamos hacer el reloj único y tuvimos éxito. La tradición ha evolucionado: personalizado a su medida.

Swiss Made

 

Dentro de nuestro taller se puede ver una de las artesanías más tradicionales: el relojero.

Una fusión de tradición, habilidad artística e innovación. Un trabajo bien hecho que sólo las manos con años de experiencia pueden dominar.

El montaje es el proceso más fascinante de la construcción de un reloj. Arcaido fabrica componentes de excelencia uniéndolos gracias a consolidados controles de calidad.

El proceso

 

El proceso comienza fijando el movimiento en el dial, luego fijando y alineando las manecillas sobre él. Un relojero verifica todas las funciones del reloj, tales como el mecanismo del calendario y la fase de las manecillas, prestando atención al paralelismo de esta. El movimiento y el dial son luego suavemente insertados en la caja del reloj por otro relojero que colocará el anillo que fija el movimiento.

El encastrado

 

El conjunto está fijado y el cierre del fondo de la caja concluye la operación de encastrado. Una vez que los elementos externos como la corona y el bisel están posicionados, se comprueban las funciones de nuevo para asegurar el buen funcionamiento. Finalmente, se coloca la correa en la caja y el reloj Arcaido se guarda en su exclusivo estuche.

La calidad

 

El control de calidad se lleva a cabo en cada etapa del proceso de montaje del reloj: cada relojero verifica el trabajo del relojero anterior de tal manera que cada reloj cumple con los estrictos estándares de montaje de Arcaido. Los controles tienen la función de garantizar todas las propiedades de nuestros relojes. Resistente al agua hasta 300 m y el comparador del cronómetro completan el proceso de montaje.